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  • Marco Antonio López Salamanca

Reflexión dramatúrgica para comienzos de siglo

“Acercándonos al final de la primera década de este siglo, se está configurando el modelo dramático de la cinematografía colombiana y las débiles tendencias críticas frente a ese modelo, que se impulsa paradójicamente desde las universidades, tienen mas expresión en la palabra que en la pantalla, donde vale mucha plata exponerse; pero es importante hacer la evidencia; de ahí este razonamiento”

En el siglo XXI, son dos los autores que gastan las universidades en Colombia, para inducir una visión modelar del guión: Robert McKee (2002) y Philip Parker (2003). Están olvidando a Christopher Vogler, que parte de una raíz fundada en la lógica mítica más que en la lógica aristotélica.

La actualización de los textos es considerable; Eugene Vale, Syd Field, Michel Chión inician la pasada década de los 80. Después de 30 años han cambiado los autores y actualizado los modelos fílmicos, con la misma lógica de simulación dramática.

A los pueblos sin memoria, les queda pensar desde otro cerebro; mirar con ojos ajenos, amar con el deseo del otro y exigir con palabras prestadas; ser un eco, un espectro. Puede ocurrir la crítica; pero, hago menosprecio y olvido de lo propio, de lo que tengo que aprender para ver mi ser, mi yo en el otro que habita en mi y con quien vivo en conflicto, para ser yo. La dramática.

El guión está precedido por la idea; esta sustancia dinámica en conflicto que revela, en la multi-vectorialidad de sus elementos que la proyectan, el cosmos dramático que la expande en vida, como expresión valorada y apreciada en la comunidad humana.

Es el mito, herencia de nuestros ancestros, como memoria de vida, el que revela una estructura de relaciones equivalenciales y de orden cuya dramática se articula armónicamente en el ritual presentacional: escénico, pictórico, arquitectónico, escultórico, grabado o filmado, si es para ver; escrito, si es para leer o para contar; oral, si es para contar o para cantar; cantado, si es para escuchar.

La dramaturgia es la unidad de acción en conflicto que engendra un acontecimiento para el guión cinematográfico. Reducir la dramaturgia al guión es como limitar la ingeniería mecánica a la mecánica automovilística, confundir la creación con la técnica.

Carl Jung, Claude Lévi-Strauss y Mariana Escribano, vitalizan el estructuralismo al recuperar el pensamiento multi-vectorial de la mítica ancestral de creación y evidencian lo originario como auténtico y novedoso.

Revalorar el mito como memoria ancestral, significa, para los recreadores del pensamiento estructural, descubrir una nueva energía para la creación, en la reconfiguración de la dramaturgia y, por supuesto, una nueva conceptualización del guión.

La afirmación de Robert McKee en su libro El Guión: “La estructura es una serie de acontecimientos extraídos de las narraciones de las vidas de los personajes, que se componen para crear una secuencia estratégica que produzca emociones específicas y expresen una visión concreta del mundo”, sigue promoviendo la visión lineal funcionalista del modelo hollywoodense, ya impulsado por los autores de la generación anterior, que se defiende con la magnificencia que le aporta la truculencia tecnológica, de donde al azar resulta una estructura.

Philip Parker, en su libro Arte y Ciencia del Guión, define: “Un guión puede serlo para la televisión, para un anuncio, para un documental, para un largometraje o incluso puede ser una serie de anotaciones que describen un posible conjunto de imágenes y sonidos”, con lo cual el guión nada tiene de arte ni de ciencia.

Christopher Vogler, heredero de Joseph Campbell, al privilegiar el héroe, por sobre todo el acontecer y la estructura del mito, define un punto desde el cual reconstituye la linealidad histórica; bien mirado es retomar los pasos del Nazareno en su vía crucis, como modelo de guión para el espectáculo cinematográfico de hoy.

El Guión Revelado es un llamado a vivir la dramaturgia como un acto de memoria creativa, mítico, que desciende metodológicamente hasta expresarse gramaticalmente en el guión cinematográfico.

Bogotá D.C., enero 15 de 2010

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